inicio
articulos
colaboradores
publicaciones
sobre td

M�XICO: las elecciones ya no incluyen la pasi�n

Periscopio: allende nuestras fronteras | 1 de Julio 2006

� Mientras la paciencia mexicana parece agotada frente al modelo econ�mico, Am�rica latina mira con distancia los comicios del domingo.

Por Oscar Ra�l Cardoso, periodista y licenciado en filosof�a, analista de la realidad argentina e internacional

�Por qu� la inminente elecci�n presidencial en M�xico parece despertar mucho menos inter�s y debate en la regi�n que, digamos por ejemplo, los que generaron los relativamente recientes comicios en Bolivia? Es curioso, no s�lo porque con su poder�o nacional M�xico parece eclipsar la importancia de Bolivia en Am�rica latina, sino porque las opciones pol�ticas para ocupar el palacio presidencial en el Distrito Federal guardan �al menos en superficie� cierta similitud a las que compitieron por el Palacio Quemado en La Paz que, finalmente, fue a manos de Evo Morales.

En alguna medida uno de los candidatos, Manuel L�pez Obrador, del Partido Revolucionario Democr�tico (PRD), sugiere la posibilidad de un giro hacia el centroizquierda del espectro pol�tico, sobre todo cuando se lo compara con el candidato del actual oficialismo, Felipe Calder�n del Partido Acci�n Nacional (PAN) y “caballo” del desangelado comisario, Vicente Fox, presidente que culmina su sexenio.

Est� tambi�n en carrera el representante del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Roberto Madrazo, pero los �ltimos sondeos realizados antes de la veda pol�tica dicen que los mexicanos a�n no superaron la memoria de los 71 a�os en que el PRI hegemoniz� el poder hasta el triunfo de Fox. Esas encuestas asignan, punto m�s o menos seg�n la que se consulte, un 35% de intenci�n voto a L�pez Obrador y a Calder�n, mientras que Madrazo parece no poder superar un 26%.

Ni siquiera ese empate t�cnico entre las propuestas de los dos hombres que supuestamente encarnan los extremos del arco pol�tico ha logrado motivar demasiado a los que observan el desarrollo de las tendencias en la regi�n. Hay una primera explicaci�n para esto: todo indicio sugiere que en el imaginario de Am�rica latina, M�xico es percibido m�s por su pertenencia geogr�fica al hemisferio norteamericano que por cualquier otro atributo.

En este contexto, la idea de que el futuro mexicano es m�s un problema para los intereses de Estados Unidos que para los de Am�rica latina se instala con comodidad. Las �ltimas tres presidencias �dos del PRI y la actual del PAN� que ejercieron Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo y Fox tuvieron en com�n, m�s all� de otras diferencias, el intento de apuntalar la idea de que la fortuna de M�xico est� asociada a Washington.

En esto los tres fueron exitosos; en especial Salinas de Gortari quien, antes de dejar su lugar en olor de corrupci�n y esc�ndalo en 1994, amarr� a comienzos de la d�cada pasada a su pa�s al Tratado de Libre Comercio de Am�rica del Norte. Si hubiera que identificar un solo hecho de los �ltimos 25 a�os por su importancia en el desarrollo hist�rico mexicano habr�a que elegir esa adhesi�n al TLC que, por sus efectos de largo plazo, hacen palidecer a otros como el triunfo de una fuerza opositora en el 2000 y, aun antes, la parodia de coreograf�a revolucionaria del Ej�rcito Zapatista de Liberaci�n Nacional (EZLN) que se sublev� en 1991. Este �ltimo intento se diluy� casi sin gloria, algo que seguramente hubiera frustrado y avergonzado a su inspirador, Emiliano Zapata.

El TLC tiene su correlato dom�stico en la estructura de poder. Como se�ala con agudeza un antiguo cuadro del PRI, Miguel Bartlett, quien fuera ministro de Econom�a: “En este punto del tiempo, M�xico es una plutocracia”. El sayo le cabe a la perfecci�n a la estructura del poder econ�mico mexicano, pa�s en que todo lo social est� atenaceado entre el ordenamiento impuesto por Washington y la codicia ilimitada de un pu�ado de apellidos �s�mbolos de grandes grupos econ�micos� cuyo poder excede largamente el �mbito del mercado que exhiben posiciones monop�licas u oligop�licas en algunos segmentos de productos y servicios b�sicos (tel�fonos, cemento, cerveza, harina y medios de comunicaci�n). Azc�rraga, due�os del grupo medi�tico Televisa (70% de la audiencia); Zambrano en Cemex (produce alrededor del 60% del cemento); Aramburuzabala en el Grupo Modelo (m�s del 60% en la venta de cerveza) son algunos de esos apellidos acostumbrados a vigilar el destino mexicano para torcerlo cuando no les gusta.

Quiz� la identidad m�s notable en este club exclusivo es la de Carlos Slim, reputado como el octavo hombre m�s rico en el planeta, cuya fortuna est� estimada en 30 000 millones de d�lares. Su suerte proviene de una cuestionada privatizaci�n de la telefon�a mexicana que dej� a Telmex �el grupo de Slim� con el 95 por ciento de la red fija de M�xico como cliente.

En este pasado sexenio, Fox ha sido un consecuente amigo de estos intereses econ�micos concentrados, concedi�ndole beneficios de paraestatalismo (asignaci�n de obras p�blicas), y algunas veces hasta rescat� del infortunio con el dinero de los contribuyentes de una naci�n de 100 millones de habitantes. Es un dato relevante decir que, en medio de esta riqueza, M�xico genera anualmente menos del 50% de los puestos de trabajo necesarios para mantener el ritmo de su crecimiento demogr�fico.

La magnitud del poder de Slim �que tambi�n controla el 45% de la capitalizaci�n burs�til� pudo apreciarse hace no muchos meses. Slim elabor� un documento pidiendo mejores finanzas p�blicas, m�s empleo y educaci�n y otras obviedades del “deber ser” que ratificaron d�ciles dos de los tres candidatos, Calder�n y Madrazo, y varios de los gobernadores estaduales. El texto no hac�a menci�n alguna a una mejora en las reglas de competencia econ�mica confirmando su car�cter gatopardista.

L�pez Obrador no lo suscribi� porque demand� una cl�usula contra una eventual privatizaci�n del gigante petrolero estatal PEMEX, una posibilidad cierta �dicen los analistas� si Calder�n se impusiera el domingo. Por lo dem�s, el antiguo jefe de gobierno del Distrito Federal tiene una historia de colaborar en ese cargo con los intereses de Slim y Zambrano.

En este contexto �el cerrojo del TLC y de los grupos dom�sticos� hace que hasta la futura acci�n de L�pez Obrador se vea limitada en cualquier prospectiva. Con todo, tambi�n es cierto que la paciencia mexicana parece tan agotada con el modelo econ�mico como la del resto de las sociedades hispanoamericanas y esto tambi�n puede ser un condicionante para quien triunfe el domingo en aquel pa�s.

(Clar�n � Buenos Aires)

Periscopio: allende nuestras fronteras | 1 de Julio 2006

0 Comentarios

Publique su Comentario

Nombre:

Dirección de E-Mail:

URL:

Recordar mis datos?
Si No

Escriba su comentario:


Reglas para publicar comentarios: Antes de publicarse, cada comentario ser� revisado por el moderador. Su direcci�n de e-mail no aparecer�.

Colaboradores

El Editor 300
Alberto F. Cañas 222
Alfonso Chase 125
Alvaro Madrigal Castro 138
Juan Manuel Villasuso 132
Rodolfo Cerdas Cruz 131
Armando Vargas Araya 65
José Calvo 131
Marlyn Bendaña Valverde 10
Luis Guillermo Solís R. 14
Flora Fernández 106
Luko Hilje 63
Luis Paulino Vargas Solís 112
Alberto Cortés Ramos 5
Anacristina Rossi 7
Rogelio Ramos Valverde 50
Pablo Barahona Krüger 35
Raúl Marín 40
Periscopio: allende nuestras fronteras 345
Columnista huésped 499
Juliana Martínez Franzoni 4
Jorge Vargas Cullel 79
Helio Fallas 19
Marcelo Prieto 5
Paúl E. Benavides Vilchez 37
Julio Suñol 18
David Fallas Redondo 7

Suscríbase

Reciba cada artículo publicado por los colaboradores en su E-Mail
Copyright © 2005 Tribuna Democrática, Todos los derechos reservados.
XHTML, CSS, 508, XML feeds.